Programa PODEMOS

Cambio del modelo institucional

La cultura es un ámbito que ocupa un lugar secundario en las políticas públicas, siempre relegado a nivel presupuestario y de relevancia política institucional. A esto se suma un segundo desequilibrio, el que se produce entre el exceso de cultura institucional e institucionalizada y escaso e inconstante fomento y apoyo a la cultura desarrollada desde la sociedad civil. Para transformar esta situación y equilibrarla, desde Elkarrekin Podemos proponemos las siguientes medidas:

Creación de una Consejería de Cultura y Comunicación​, que recupere el foco en lo cultural, que ha estado relegado a un papel secundario durante la última legislatura. Una consejería con un organigrama ajustado a las particularidades del ámbito cultural y que trabaje en coordinación con el resto de consejerías, especialmente con las de Educación y la de Promoción Económica. Y como sabemos que una apuesta estratégica sólo lo es si viene acompañada de un presupuesto que la respalde y posibilite el desarrollo de nuevas medidas, proponemos el aumento del presupuesto de cultura en un 10% sobre el actual.

Además, desde Elkarrekin Podemos nos comprometemos a regirnos por el principio de libre concurrencia, con procedimientos transparentes y asociados a la presºentación y evaluación de un proyecto, así como asegurando la paridad entre mujeres y hombres, para el nombramiento de cargos directivos en las ​entidades dependientes de la Consejería o participadas de forma mayoritaria por el Gobierno Vasco.

Realización de un Plan General/Director de la Cultura​, que se elaborará en el primer año de mandato, con la colaboración del tejido cultural y de la sociedad civil. El Plan establecerá las prioridades de gobierno para la legislatura e incluirá un Plan de Coordinación Cultural Interinstitucional. Este Plan General incluirá Planes Operativos sectoriales y sobre temas específicos, asegurando los medios para su aplicación equilibrada en el conjunto de la CAE, así como el cumplimiento de las leyes de Igualdad (en nombramientos, programaciones, compras...) de Normalización del Uso del Euskera y de Accesibilidad Universal.

Dar relevancia a la figura del Consejo Vasco de la Cultura​,para que más allá del papel retórico de representación que tiene en la actualidad, sea un instrumento operativo de participación activa de la sociedad civil, representantes sectoriales y otros agentes culturales, en el diseño de las políticas culturales, haciendo efectiva la recuperación del control de las instituciones por la ciudadanía. Un Consejo de composición mixta y cargos rotativos, que supere sus funciones meramente consultivas, para ​adquirir un funcionamiento autónomo y con carácter vinculante a la hora de establecer líneas de actuación (planes operativos y programas) y para decidir sobre el presupuesto anual de cultura y comunicación.

Además del Consejo, es necesario ​consolidar un instrumento de desarrollo participado de políticas públicas en materia de cultura​, con órganos, funciones y protocolos de trabajo claros y continuados, que supere el carácter errático y desigual en su funcionamiento de instrumentos como han sido: el ​Plan Vasco de la Cultura, el ​Contrato ciudadano por las Culturas y ​Kultura Auzolanean.

Dentro de estos órganos es imprescindible ​revisar el funcionamiento y objetivos del Observatorio Vasco de la Cultura​, para que tenga una capacidad de investigación, monitorización y análisis de información más ajustada a la realidad del ecosistema cultural en toda su amplitud y diversidad, atendiendo no sólo a la cultura más consolidada, sino a sus expresiones más emergentes.

Hacer un ​análisis del funcionamiento y evolución del Instituto Vasco Etxepare desde su creación, para evaluar el cumplimiento de misión como instrumento ágil y eficaz para la difusión de la lengua y la cultura vascas por todo el mundo. En especial se prestará atención a: 1) su relación con otros institutos y agentes culturales internacionales de relevancia para el intercambio, la movilidad y la internacionalización de la cultura vasca; 2) su especial labor en el estrechamiento de lazos culturales, intercambio y desarrollo de proyectos transfronterizos Euskadi­Aquitaine (y con Francia en general), principalmente con el euskera como elemento común; 3) su capacidad real de apoyo al tejido cultural en todas sus expresiones, disciplinas y estadios de desarrollo en materia de internacionalización, exportación, etc.; y 4) su labor en el desarrollo de viajes y embajadas culturales acompañando a otros ámbitos de representación política, empresarial, etc.

Creación de una unidad de coordinación entre los Departamentos de Igualdad y Cultura para asegurar la perspectiva de género en las políticas culturales.