Programa PODEMOS

Nuevo sistema de impuestos

La presión fiscal en Euskadi es una de las más bajas de todo el conjunto de la Unión Europea 28. Según el Informe sobre fiscalidad y presupuestos en Hego Euskal Herria de ELA, de Marzo de 2016, en 2012, de haber tenido la presión fiscal de la media UE-28, nuestras administraciones habrían recaudado 7578,9 millones de euros más, un 68% del presupuesto del Gobierno Vasco.

El informe fiscal del Gobierno Vasco a la UPV constata que el aumento de la presión fiscal en los impuestos directos (IRPF, Impuesto Sociedades, Patrimonio y Sucesiones y Donaciones) no desincentiva el trabajo asalariado, ni el empleo, ni el ahorro en cantidades significativas, ni la deslocalización de empresas, ni la competitividad, ya que estamos rodeados de Estados con mucha mayor presión fiscal y casi siempre, emigrar por razones fiscales, tiene altos costes económicos y personales. En Podemos Elkarrekin Podemos tenemos hecho un diagnóstico claro desde lo social y es en dirección a un cambio real hacia la progresividad, por donde irán nuestras propuestas:

El Impuesto de sociedades

El impuesto de sociedades ha dejado de ser un impuesto recaudador, dado que los tipos reales que pagan las empresas se encuentran por debajo del 15%, al aprovechar todas las posibilidades que les ofrece una maraña de deducciones y exenciones, junto con los insuficientes recursos con los que cuentan las Agencias Tributarias para perseguir el fraude.

Su aportación al fisco del estado supone un escaso 1,5% del PIB, lo cual es claramente insuficiente. Desaprobamos los instrumentos creados para reducir la tributación de los grandes inversores o en la imposición a sociedades (las fundaciones creadas para deducir). El objetivo inmediato debe ser doblar la aportación de este impuesto en términos de PIB. Por ello proponemos:

IRPF

Aplicar la progresividad en las tablas de IRPF, en los tipos del impuesto y en sus tramos, bajándolos a las rentas más bajas y subiendo los tipos para las rentas medias altas y altas, cuyos máximos imponibles revisaremos.

Eliminar las deducciones más regresivas y estudiar algunas deducciones éticas para promover la actividad de empresas de economía social.

Eliminar el sistema de módulos en el régimen de autónomos.

Equiparar las rentas del trabajo (lo que se gana del empleo) con las rentas de capital (lo que se gana con un producto financiero, una inversión, un fondo, etc). En las rentas de capital los tipos máximos oscilan entre un 20-22% y en los del trabajo en torno a un 45%.

En consecuencia, reintroducir el sistema de imputación para corregir el cambio en la imposición.

Rediseñar las deducciones de las personas y las familias para que se beneficie toda la población, sin excluir, como ahora, a las rentas bajas.

Imposibilitar que las dietas se utilicen como parte del salario y queden fuera de las exenciones.

Eliminar o reducir en gran parte las deducciones para planes de pensiones privados (400 millones de euros en 2010) y trabajar por el sistema de pensiones público.

Modificar los incentivos para la adquisición de vivienda (casos sociales).

Modificar con profundidad las exenciones a las rentas irregulares (por ingresos excepcionales) tanto en los tramos como en el máximo aplicable.

Reducir o eliminar las deducciones por inversiones, por depósitos en entidades de crédito para la inversión en el inicio de una actividad económica.

Revisar deducciones por la creación de empleo.

Revisar las rentas exentas, como las plusvalías por vivienda propia, los rendimientos obtenidos en el extranjero, algunos juegos de azar, etc.

Sucesiones y donaciones

Las grandes herencias en los territorios forales tienen un trato privilegiado, con un tipo de tan solo el 1,5%. Algo inédito en muchas administraciones tributarias, donde una gran fortuna transmitida de padres a hijos tributa, por ejemplo, al 20% en Alemania, al 36,5% en Andalucía, al 40% en EEUU y al 45% en Francia. Así que proponemos una revisión para converger con los países del entorno.

Impuesto del Patrimonio

La recaudación actual de este impuesto de muy baja, por lo trabajaremos como hasta ahora, con los Grupos Junteros en las Diputaciones, para modificar a la baja sus elevados mínimos exentos y sus tipos bajos aplicables al alza.

Combatir el fraude fiscal

Uno de los peores elementos que tiene el sistema tributario vasco el fraude. Es un agravio recaudatorio enorme y una falta de legitimidad grave por parte de las instituciones fiscales. Otro Informe, “Economía Sumergida y Fraude Fiscal en Euskadi” encargado por el Gobierno Vasco a la UPV/EHU nos da una cifra de 3700 millones € defraudados. De los cuales 2000 millones de impuestos gestionados por las Administraciones Vascas, 300 por el Estado y 1400 millones de cotizaciones no pagadas a la Seguridad Social. Necesitamos recuperar gran parte de este montante que debería estar en manos de las administraciones y ser gestionado por ellas. En Elkarrekin Podemos, motivados por un código ético guiado por la transparencia, nos comprometemos a luchar contra el fraude y los paraísos fiscales.

Propuestas:

EcoFiscalidad

Abogamos por introducir en nuestra normativa fiscal un mayor desarrollo de la fiscalidad medioambiental. Desde Elkarrekin Podemos promovemos un precio progresivamente más elevado de la energía, vía impuestos, en relación a la cantidad consumida, teniendo en cuenta las excepcionalidades necesarias. El aumento de la recaudación se destinaría al fomento, investigación y producción de energías renovables.

Crearemos impuestos específicos para la emisión de gases contaminantes o para el uso de envases y embalajes no retornables, para incentivar la producción limpia. Así, se introducirán nuevas tasas a vehículos de gran cilindrada y bonificaciones a la compra de vehículos que funcionen con tecnologías poco contaminantes (eléctrico, híbrido...)

Abogamos por penalizar las importaciones de otros países que fabriquen sus productos sin criterios éticos y sostenibles.

Finalmente, se reducirán o eliminarán los impuestos que graven productos con el sello de “comercio justo”, producción ecológica y se establecerán incentivos fiscales para las empresas acogidas a la economía social y solidaria.