Programa PODEMOS

Atención a las drogodependencias:

Evaluar si cada territorio tiene las estructuras y programas terapéuticos rehabilitadores suficientes, incluidas las sociosanitarias y educativas, para afrontar las necesidades de la población con trastornos por dependencia o consumos excesivos de sustancias.

Estructurar tanto tratamientos preventivos como psicoterapéuticos, farmacológicos e integrales, incluidos aquéllos orientados a la reducción del daño, adecuados a la magnitud de la demanda actual. En el ámbito de las adicciones los cambios tanto en patrones de consumo como en sustancias son la norma, y los y las profesionales sanitarios tienen que tener una formación continua que les permita atender la demanda en las mejores condiciones.

Es urgente desarrollar programas basados en la evidencia para las drogodependencias y el diagnóstico dual en Atención Primaria y Atención Especializada en las OSIs, en cada territorio.

Poner en marcha con carácter prioritario programas/acciones específicas para los distintos colectivos y las distintas sustancias, programas/acciones basados en la evidencia empírica y sujetos a evaluación de cara conocer a su eficacia y eficiencia.

Apostar de manera decidida por la promoción de la salud y la prevención. Apostamos por una serie de medidas intersectoriales que integran Educación, Infancia, Ocio y tiempo libre, Juventud, Familia, etc. y que exigen una puesta en común de todas aquellas políticas públicas que tienen efectos en la salud. Tal y como señala la Ley 1/2016, de 7 de abril, de Atención Integral de Adicciones y Drogodependencias de Gobierno Vasco, la promoción de la salud y la prevención de las adicciones requiere de medidas en los ámbitos familiar, comunitario, educativo, medio laboral, judicial y penitenciario, en medios de comunicación, con personas menores de edad y jóvenes en situación de riesgo, en el deporte y el tiempo libre.

Desarrollar medidas de actuación dentro de modelos integrales de cuidado institucional que posibiliten identificar precozmente deterioros de la salud física y mental de los profesionales sanitarios (síndrome burn-out) para poder poner en marcha estrategias de mejora.

Recuperar el Consejo Asesor de Salud Mental y de Adicciones de Euskadi, con sus distintas comisiones de trabajo de manera que personas de ámbitos profesional y social apoyen las propuestas, medidas y actuaciones del Gobierno en este ámbito.

En un contexto como el actual, con un cambio de paradigma en la política internacional de drogas, que de la penalización exclusiva del consumo se abre a la reducción de los riesgos asociados al mismo, resulta clave desarrollar canales de participación reales y efectivos en los que las organizaciones de la sociedad civil y, sobre todo, las personas afectadas por las políticas, puedan participar en condiciones de igualdad y respeto aportando su experiencia y conocimiento de la situación sobre el terreno. En esta línea, proponemos que sea la reducción de riesgos y daños asociados al consumo la política de adicciones en nuestra CC.AA. Para esto evaluaremos los diferentes programas y acciones que se llevan a cabo en todos los TTHH a la luz de dicha política.

Asimismo será necesaria la elaboración de Guías de buenas prácticas sobre los aspectos éticos y legales de las intervenciones en el campo de las adicciones, especialmente si son contra la voluntad del paciente y ante cualquier medida restrictiva de libertad (tratamiento e ingreso involuntarios, consentimientos, confidencialidad de datos clínicos, traslados, etc.) donde serán consideradas las recomendaciones de la Comisión de Bioética o de grupos de trabajo multisectoriales específicos.