Programa PODEMOS

Cambio de modelo sanitario orientado a la cronicidad

El actual modelo de atención a agudos no permite asumir los retos que plantea el fenómeno de la cronicidad. El rápido incremento de las enfermedades crónicas experimentado a nivel global, y su previsible evolución en los próximos años, justifica plenamente el cambio de modelo si se quiere dar una respuesta eficaz a la vez que sostenible a las necesidades de las personas con enfermedades crónicas y el envejecimiento, que ejercen la principal presión económica sobre el sistema. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 60% de las muertes que se producen cada día en el mundo están relacionadas con enfermedades de tipo crónico que podrían prevenirse. En cuanto a su impacto sobre los sistemas sanitarios, las enfermedades crónicas llegan a motivar el 80% de las consultas a atención primaria, el 60% de los ingresos hospitalario; en total el 72% del gasto sanitario. Se estima además que el aumento de la prevalencia de las enfermedades crónicas es responsable de dos tercios del aumento del gasto sanitario actual. Los costes de los pacientes con más de una enfermedad crónica, se multiplican por seis respecto a los que sólo presentan una. Proponemos:

La identificación y estratificación de pacientes con enfermedades crónicas.

La definición de protocolos específicos.

La potenciación de la figura del gestor/gestora de casos, con un refuerzo importante del papel de enfermería.

El desarrollo de sistemas de seguimiento y monitorización a distancia.

El fomento de la autonomía y una mayor implicación del paciente en el tratamiento y seguimiento de su enfermedad. Multiplicaremos los canales de comunicación con el sistema sanitario, poniendo a disposición de la ciudadanía y pacientes distintos canales y mejorando la accesibilidad y universalidad de los servicios sanitarios.

Es clave la reorganización de la asistencia hospitalaria y de la media y larga estancia. Esto conlleva la necesidad de definir de forma precisa la correcta asignación de pacientes a cada tipo de centro en función de sus necesidades.

En muchas ocasiones es preciso un apoyo asistencial a las personas con problemas crónicos, con altos requerimientos de cuidados, que no es posible, por diferentes tipos de circunstancias, darlos en su domicilio. Es preciso en estos casos que las instituciones públicas apoyen este tipo de cuidados. En nuestra comunidad hay un gran déficit de este tipo de camas. Es necesario aumentar el número de camas disponibles, de carácter eminentemente público, de los servicios de cuidados intermedios o subagudos o de media estancia y la oportunidad de proponer hospitales monográficos y/o mixtos junto a las camas de agudos en las comarcas sanitarias.

Potenciar la Atención Primaria (AP) como eje del sistema sanitario. Financiar la AP de salud suficientemente con personal y medios, posibilitando los equipos multidisciplinares que hagan frente a las necesidades de la población. Dotar a los Equipos de más autonomía de gestión y mayor capacidad resolutiva, ya que así puede solucionar el 80% de los problemas de salud de la ciudadanía.

Dotar de forma adecuada de recursos humanos de la AP. En primer lugar recuperando las plantillas previas a los recortes y posteriormente estableciendo unos topes máximos en las ratios de habitantes por profesional, que obviamente deben de tener en cuenta el perfil etario, de salud y socioeconómico de la población (de manera general no deberían de pasar de 1500 personas médicos de familia y profesionales de enfermería y de 1000 para los pediatras). Redefinir perfiles y funciones y liberar al personal sanitario de tareas administrativas, y garantizando el tiempo suficiente de atención a pacientes.

Favorecer el acceso de la AP a los recursos diagnósticos. Compartir protocolos y coordinación con la atención especializada.

Incrementar de manera significativa los presupuestos para AP que deberían situarse en torno al 25% del presupuesto sanitario.

Establecer un tiempo de espera para consulta máximo de 48h y se asegurar la atención en el día para aquellos problemas de salud que no puedan esperar, facilitando ampliar el horario a mañana y tarde donde no esté así establecido.

Impulsar de las actividades comunitarias y de promoción de la salud (ver “desmedicalización de la sociedad” más arriba) en todos los centros de salud y dar a la atención un carácter integral y multidisciplinar para aumentar su capacidad resolutiva. Incluir Psicólogos/as; incorporar Higienistas Dentales tanto en los programas de la mujer para el control buco dental de la mujer embarazada, como para otros pacientes crónicos; incluir Fisioterapeutas y Unidades de Rehabilitación comunitarias donde éstos no existan; incluir Podólogos/as para mayores de 65 años y atención de enfermedades crónicas que lo requieran.