Programa PODEMOS

Eje IX: La cuestión de Navarra

Ha sido una cuestión recurrente en algunos sectores del nacionalismo vasco la reivindicación de una territorialidad que en no pocas ocasiones dejaba al margen la identidad y la propia voluntad de la ciudadanía navarra. Si antes afirmábamos la pluralidad de identidades nacionales y opciones políticas propias de la sociedad vasca, no lo es menos en el caso de la sociedad navarra.

Al mismo tiempo, esa pluralidad y la existencia de lazos sociales, culturales y económicos entre Navarra y Euskadi han sido realidades negadas por otras opciones políticas de Navarra, llegando incluso a crear por ejemplo marcos normativos en relación al euskera que lo minorizaban más aún.

Nuestro Estatuto de Gernika, en su artículo 2; la disposición adicional 2ª de la Ley de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra; y la Disposición transitoria 4ª de la propia Constitución española, establecen mecanismos que permitirían a iniciativa del Parlamento navarro explorar su incorporación a la Comunidad Autónoma de Euskadi. Si esta no se ha producido no es por falta de mecanismos legales para llevarlo a cabo, sino por falta de voluntad de la ciudadanía navarra. Es evidente que les corresponde a ellos marcar los ritmos y que por parte de Elkarrekin Podemos existe una receptividad total a explorar esta vía cuando ellos lo estimen oportuno si es que llegan a hacerlo en algún momento.

Dicho esto, es innegable que a pesar de que hasta este momento ha existido por parte de la ciudadanía navarra una voluntad de no incorporarse a Euskadi, también lo es que existen profundos lazos sociales, económicos y culturales que justifican por si mismos la existencia de órganos y espacios de colaboración interinstitucional entre ambas comunidades. En este sentido tanto desde Elkarrekin Podemos como desde nuestros referentes en Nafarroa hemos manifestado y mostrado públicamente nuestra voluntad de crear y potenciar estos órganos y espacios de colaboración. De hecho, consideramos que sería positivo darles carácter permanente.