Programa PODEMOS

Convivencia democrática

Algunas de las iniciativas en favor de la convivencia más relevantes que se han desarrollado en los últimos años en Euskadi han tenido a algunas víctimas como protagonistas, convirtiéndose en agentes activos en el proceso de reconstrucción del tejido social. Víctimas de diferente signo han sido capaces de transcender su rol preasignado, de reconocerse mutuamente, de plantear reivindicaciones que deben ser atendidas y de lanzar mensajes por un futuro compartido. Unas víctimas que no tenían obligación de realizarlo y a las que no podemos exigir nada. La sociedad debe hacer suyo esta labor y agradecer su ejemplo transformador.

Por su parte, algunos victimarios han realizado una autocrítica del pasado representando otra aportación significativa a la convivencia. Es también relevante que algunos de ellos hayan dado el paso de expresar directamente a sus víctimas el reconocimiento de lo injusto del daño causado asumiendo su responsabilidad por su sufrimiento.

Desde la sociedad civil también han existido movimientos sociales que en los peores años de violencia mantuvieron una actitud de firmeza en la defensa de los derechos humanos de todas las personas y en favor de una convivencia desde la pluralidad. Hoy sigue existiendo un entramado de asociaciones y movimientos sociales, que aunque invisibilizado, representa una base necesaria para avanzar en la reconstrucción del tejido social y en el proceso de construcción de paz y convivencia.

Medidas concretas propuestas:

Impulsaremos una Ley de Paz y Convivencia, una ley inclusiva e integradora de los diferentes elementos que inciden en las políticas de memoria, reconocimiento, convivencia y promoción de una cultura de paz.

Diseñar e implementar un nuevo “Plan en favor de la convivencia, la pluralidad y los DDHH en Euskadi 2017-2020”, transversal en la acción de todo el Gobierno Vasco, con vocación de colaboración interinstitucional y elaborado por el Instituto Gogora. En su elaboración, ejecución y evaluación se contará con la participación activa de la sociedad civil organizada. Asimismo este nuevo Plan tomará como referencia: la evaluación del actual Plan de Paz Convivencia 2013-2016, anteriores Planes y aquellas iniciativas y buenas prácticas llevadas a cabo en el pasado y en el presente por colectivos y entidades sociales en este ámbito.

Continuar transitoriamente con la ejecución de iniciativas del anterior Plan de Paz y Convivencia que previsiblemente no van a poder ejecutarse en plazo por el actual Gobierno. Particularmente con aquellas que tienen que ver con las investigaciones puestas en marcha sobre diferentes violaciones de derechos humanos.

Promover un marco de colaboración recíproca con el gobierno central para asegurar acciones que faciliten el desarme y la disolución de ETA, en caso de que la aportación del Gobierno Vasco pueda contribuir precisamente a ese resultado positivo. Esta colaboración se basará en principios de facilitación y de diálogo.

Memoria inclusiva, responsable y crítica:

Continuar y profundizar el proceso de reconocimiento social e institucional de todas las víctimas, sin discriminaciones, así como en los programas de atención, apoyo y reparación a las personas víctimas del terrorismo y de violaciones de derechos humanos, tanto a través de la colaboración con otras instituciones públicas como con entidades sociales.

Modificar la Ley 4/2014, de 27 de noviembre, de creación de Gogora Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos y de los Estatutos del propio Instituto, para dotarlo de un auténtico consejo social más amplio y paritario en el que participen de forma activa representantes de las instituciones públicas vascas, de las universidades, agentes sociales y, muy particularmente, de la sociedad civil organizada.

Buscar el mayor entendimiento y cooperación entre el Instituto Gogora y el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo. Profundizar en las líneas de investigación de derechos humanos acaecidas en el período 1960-actualidad incidiendo en aspectos cuantitativos y cualitativos.

Impulsar un marco de investigación que desde la perspectiva de género identifique la violencia específica que las mujeres han generado y recibido en el marco de las múltiples violaciones de derechos humanos habidas en el período 1960-actualidad. Asimismo se visibilizarán también las estrategias, redes y situaciones que se han dado en torno al rol que las mujeres han desempeñado en el proceso de construcción de la paz. Este marco de investigación propondrá una serie de cuestiones generales de tipo metodológico y científico que deberán ser tomadas en cuenta en los futuros estudios de clarificación del pasado. Asimismo, facilitará la elaboración de informes específicos sobre todas y cada una de las formas de vulneración de derechos.

Seguir impulsando la tarea de construcción de un potente banco de la memoria que recopile en diversos formatos testimonios de víctimas y familiares que padecieron violaciones de derechos humanos.

Extender y potenciar el proyecto de víctimas educadoras con el fin de llegar al mayor número y diversidad de centros educativos posibles. Valorar la posibilidad de extender este programa o iniciativas similares a otros ámbitos como el de la educación no formal. Valorar asimismo la posibilidad de contar con otras tipologías de agentes educadores (víctimas de amenazas, de extorsión económica, victimarios arrepentidos, etc.).

Promover y potenciar la celebración en todos los municipios de la CAE del Día de la Memoria, así como homenajes a víctimas de violaciones graves de derechos humanos, que prioricen la participación ciudadana en los mismos y fomenten la deslegitimación de la violencia.

Justicia restaurativa y estado democrático de derecho:

Solicitar la transferencia urgente de la competencia en materia de organización, régimen y funcionamiento de las Instituciones y establecimientos penitenciarios y de reinserción social conforme al artículo 10 del actual Estatuto de Gernika.

Promover en el seno de la Ponencia de paz y convivencia del Parlamento Vasco una iniciativa consensuada entre los diferentes partidos políticos que inste al Gobierno Central a modificar la actual política penitenciaria promoviendo el acercamiento de las personas privadas de libertad a su lugar de origen, un trato humanitario a estos y una apuesta clara por la reinserción social a través de la revisión crítica del pasado y el reconocimiento de lo injusto del daño causado.

Promover y difundir iniciativas como las llevadas a cabo en materia de justicia restaurativa como la Vía Nanclares y los encuentros restaurativos entre victimarios y víctimas dando especial difusión a los testimonios y experiencias habidas en ámbitos como el de la educación formal y no formal.

Apoyar a los familiares de las personas privadas de libertad para minimizar el sufrimiento del alejamiento de estas respecto a su lugar de origen en tanto en cuanto no se modifique la política penitenciaria. Siempre desde un principio humanitario y con un enfoque de los derechos humanos incompatible con cualquier tipo de enaltecimiento de la persona privada de libertad.

Establecer mecanismos de reinserción social para las personas que participen en los procesos legalmente previstos. Medidas que comprenderán los ámbitos de vivienda, formación e inserción laboral, apoyo psicológico y ayuda a las familias.

Profundizar los mecanismos de prevención de la tortura y los malos tratos a las personas detenidas y privadas de libertad en colaboración con otras instituciones como el Ararteko y colectivos sociales. Promover en el seno del Parlamento Vasco una resolución consensuada entre los diferentes partidos políticos, instando al gobierno central a adecuar la legislación a los estándares internacionales en esta materia tal y como solicitan organismos internacionales de defensa de los derechos humanos y de Naciones Unidas.

Promover en el seno de la Ponencia de paz y convivencia del Parlamento Vasco una iniciativa consensuada entre los diferentes partidos políticos, instando al gobierno central a modificar toda legislación de excepcionalidad que contravenga los más exigentes y garantistas estándares internacionales en ámbitos como el de la libertad y seguridad ciudadanas, los derechos civiles y políticos o la transparencia e independencia de la impartición de justicia.

Promover mecanismos que posibiliten el esclarecimiento de la autoría y circunstancias de todos los atentados de ETA, GAL, BVE y otros, atendiendo siempre a la voluntad y a la dignidad de las víctimas, independientemente del derecho a la Justicia que les corresponde y aun cuando éste no se pudiera materializar por la aplicación de la institución de la prescripción.

Convivencia democrática:

Promover y difundir a nivel municipal las experiencias llevadas a cabo entre las propias víctimas como fue el caso de Glencree u otras similares, y las propuestas de colectivos como Eraikiz, dando especial difusión en ámbitos como el de la educación formal y no formal a herramientas pedagógicas que incorporen los testimonios y experiencias habidas.

Apoyar, difundir y potenciar las iniciativas llevadas a cabo por colectivos y entidades sociales en materia de educación para la paz y por la convivencia. Extender programas a todos los municipios de la CAE como el de “ciudades educadoras” y en ese marco iniciativas populares como la “semana por la paz”.

Promoveremos una iniciativa de colaboración entre instituciones y tejido social que impulse una campaña social y educativa para la revisión crítica del pasado reciente, apoyada en los valores de pluralidad, diversidad, convivencia y pluralismo.

Desarrollar como línea fundamental la participación social y ciudadana en el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas en materia de paz y convivencia, transversalizando esta cuestión en el futuro “Plan en favor de la convivencia, la pluralidad y los DDHH en Euskadi 2017-2020” y dándole legalmente carácter preceptivo en las iniciativas que desarrollen otras instituciones vascas.

Fortalecer programas de trabajo y colaboración con medios de comunicación (públicos, privados y de carácter social) para promover tratamientos adecuados de estas temáticas desde el respeto a la libertad de expresión y de prensa, así como para extender la cultura de paz.

Compromiso internacionalista con la paz:

Continuar y potenciar la iniciativa que insta a la comunidad internacional a reconocer y desarrollar el derecho humano a la paz.

Promover y difundir en el ámbito internacional y de otros contextos de violencia, experiencias y buenas prácticas habidas en Euskadi como pueden ser Glencree, Eraikiz u otras de justicia restaurativa y movilización ciudadana a modo de ejemplos de aportaciones novedosas y transformadoras de conflictos.

Promover, en el marco de una cultura de paz y una política integral de derechos humanos, una especial sensibilidad y empatía de la sociedad vasca con vulneraciones de derechos humanos en otros contextos, fomentando la solidaridad con las víctimas.