La exclusión y la pobreza también tienen género

17 septiembre, 2016

En Euskadi, al igual que en el resto del Estado, vivimos en un sistema en el que miles de personas se encuentran en situación de exclusión social. No caigamos en la trampa autocomplaciente de pensar que estamos mejor que en otras Comunidades Autónomas y trabajemos duro para que no exista ni una persona que viva en la exclusión social y en la pobreza.

Los “grandes gestores” del Gobierno Vasco se han pasado una legislatura de vacaciones y han tardado 8 años en poner en marcha la Ley 12/2008 de 5 de Diciembre de Servicios Sociales, suponiendo un caos en la gestión, en la previsión y provisión de servicios sociales para todos los agentes que intervienen en él y, especialmente, para las personas que más lo necesitan. Nuestra apuesta pasa por un enfoque integral, implementando estrategias efectivas de inclusión social y desarrollo comunitario y, por supuesto con una perspectiva de género.

Cabe destacar que en este ámbito también las mujeres somos más vulnerables y por lo tanto, tenemos un riesgo especialmente alto de exclusión social (más del 80% de las personas en riesgo de pobreza son mujeres). La feminización de la pobreza es alarmante, nosotras soportamos con mayor intensidad aspectos determinantes en la exclusión como el empleo (acceso y calidad de éste), la brecha salarial, vivienda, educación, salud, cuidado de personas a cargo de la familia, reparto desigual de responsabilidades familiares y nos hace más susceptibles de sufrir la violencia machista que nos está matando. Es por ello que las políticas encaminadas a la reducción de la exclusión social deben diseñarse desde una perspectiva de género y tienen que tener en cuenta estas desigualdades de partida, de lo contrario no tendrán efectividad sobre la situación de las mujeres.

Eukene Arana
Candidata por Bizkaia