Hacia un nuevo modelo cultural para Euskadi

19 septiembre, 2016

La cultura es el conjunto de prácticas, expresiones, lenguajes e ideas que nos vincula a una manera de entender la sociedad y el mundo en que vivimos. Un conjunto de rasgos distintivos y señas de identidad que nos permiten reconocernos y compartir con los demás un modo de vivir y de pensar. Como afirma la UNESCO en su declaración de 1982, a través de la cultura las personas se expresan, toman conciencia de sí mismas, se reconocen como un proyecto inacabado, se ponen en cuestión, busca nuevas significaciones, y crean obras que las trascienden.

Por lo tanto, la cultura así entendida tiene una importante dimensión política, de construcción de comunidad y convivencia, muchas veces invisible, pero que es imprescindible tener en cuenta si queremos empujar el cambio social.

En Euskadi tenemos una riqueza y pluralidad cultural indudable en la que conviven diferentes realidades culturales que generan identidad e identificación a partir de la lengua en que se expresan (euskera o castellano) y que muchas veces no alcanzan la comprensión mutua. Además estas realidades culturales se ven cada vez más enriquecidas por la pluralidad de culturas y lenguas que ha trae la inmigración. Favorecer dicha comprensión y fomentar su hibridación ha de ser uno de los objetivos del cambio político.

Históricamente la hegemonía en lo cultural, tanto en las políticas culturales como en la comunicación del relato sobre el “nosotros/as”, es detentada por el PNV desde hace décadas, si bien con algunos matices, requiere plantear cualquier trabajo cultural como una batalla por los significantes, es decir, por el discurso. La práctica cultural hegemónica ha tendido a ignorar y/o a silenciar las prácticas culturales de la disidencia, a la mercantilización y espectacularización de la cultura reduciendola a grandes eventos de ciudad realizados en “grandes contenedores”, a convertir a la ciudadanía en receptora pasiva de productos culturales cerrados, al abandono de los comunes culturales y de la ilusión por practicar la cultura como una dimensión humana enriquecedora y necesaria.

Desde Elkarrekin PODEMOS queremos proponer otro modelo cultural para Euskadi, que ponga la cultura en el centro de la vida. Un modelo menos paternalista y mercantilizado y más feminista y ciudadano. Un modelo que se nutra del sustrato de eso que somos, para proyectarnos en aquello que nos gustaría ser; Un modelo que cultive prácticas culturales en todos los ámbitos, desde lo profesional o desde lo amateur, que sirvan para estimular la creatividad y la experimentación, desarrollar del pensamiento crítico y promover una experiencia emancipatoria y de dignidad personal y colectiva. Un nuevo modelo cultural basado en cuatro pilares: 1) el derecho y acceso a la cultura, 2) la diversidad cultural, 3) la sostenibilidad del ecosistema cultural; y 4) la cultura es comunicación.

Todo esto implica además una nueva cultura política, que con imaginación y con audacia sea capaz de desenredar la madeja dialéctica neoliberal del desencanto y el desinterés por participar activamente en la vida pública. Una nueva cultura política que escuche y se haga oír usando palabras nuevas o resignificadas; que produzca otros imaginarios y subjetividades; y que comunique desde la puesta en valor de lo común y la alegría por recuperar la cultura como forma integral de entender la democracia.

En definitiva, desde Elkarrekin Podemos apostamos por un nuevo modelo cultural que -partiendo del poner atención al desarrollo políticas culturales que atiendan las problemáticas del tejido cultural y sus distintos sectores-, ponga el foco en el desarrollo de una nueva cultura democrática, una nueva cultura de convivencia, de innovación, de empleo, educativa, ecológica, social, científica…

Andeka Larrea
Candidato por Araba