Del espejismo a la realidad: el camino lo labra la gente

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22 septiembre, 2016

Siempre hemos escuchado que Euskadi ha sido el oasis en esta crisis en la que unos pocos nos sumergieron y de la que todos los demás hemos aguantado su peso. Sin embargo, cabe preguntarse, ¿hasta qué punto es verídico este oasis vasco y no un mero espejismo que mientras una élite privilegiada navega en la superficie líquida, una gran mayoría de vascos y vascas se enfrente día a día a la cruda realidad? Porque en para la ciudadanía vasca también, han sido años duros, nos han desmantelado muchos servicios públicos, nos han recortado derechos e, incluso aquello que tanto costó conseguir a nuestras abuelas y a nuestros abuelos, nos lo han arrebatado de un plumazo.
A raíz de las mentiras y los abusos hacia la ciudadanía, una nueva generación de vascos y vascas hemos dicho que “¡basta ya!”. Que queremos renovar un pacto social y, que queremos hacerlo recuperando un futuro con dignidad y sin desigualdad social. Que queremos renovar un pacto social donde se blinden el derecho a la salud y a la educación gratuita, universal y de calidad. Un pacto social donde se blinde el derecho a la vivienda, a la inclusión social, a la igualdad entre hombres y mujeres, a la garantía de ingresos. Un pacto social donde luchemos por conseguir una renta básica incondicional para Euskadi, el único modelo viable hoy en día para acabar con la pobreza y garantizar la existencia material a toda la ciudadanía, porque el modelo de renta de garantías de ingresos condicionadas no ha funcionado en 27 años, y no funcionará ahora. Un pacto social donde la corrupción no tenga cabida, porque a los vascos y a las vascas nos da igual que nos roben con boina o con txapela, lo que no queremos, precisamente, es que nos roben.
Porque mientras vivimos en una Euskadi con grandes índices de desigualdad social, con una gran tasa de paro, con un enorme deterioro de los servicios públicos, mientras exista el conformismo de la política tradicionalista e inmovilista nacionalista, la ciudadanía vasca pedirá que se mire al futuro. Que familias enteras no tengan que depender de la pensión del aitxitxa o la amama cuando, literalmente, llevan más de 40 años matándose entre máquinas, que una de cada cuatro personas no tengas que dejar de ir al dentista por falta de recursos, que 100.000 jóvenes vascos y vascas no tengan que emigrar como ha ocurrido desde el inicio de la crisis, en definitiva, que creemos un país con oportunidades y solidario, que nunca deje a nadie atrás. Y para eso ha nacido Elkarrekin Podemos, para que aunando a diferentes e iguales, creemos un país más próspero, que mire al futuro y no se olvide de nadie. #PorEuskadi #Jendearekin

Julen Bollain, número 2 por Gipuzkoa